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Juguetes sensoriales: qué son y por qué son buenos para tu hijo

Sensorisch speelgoed prikkelt zien, horen, voelen, ruiken en proeven. Lees wat het doet, welke soorten er zijn en hoe je kiest per leeftijd.

Los juguetes sensoriales son juguetes que estimulan de forma consciente uno o varios sentidos de tu hijo: la vista, el oído, el tacto, el olfato y el gusto, y a menudo también el movimiento y el equilibrio. Al agarrar, apretar, escuchar y mirar, tu hijo aprende a comprender su entorno y practica habilidades motoras, cognitivas y sociales. En esta guía descubrirás qué son los juguetes sensoriales, qué aportan, qué tipos existen y cómo elegir bien según la edad.

¿Qué son los juguetes sensoriales?

Los niños pequeños aprenden ante todo a través de sus sentidos. Mucho antes de saber hablar o contar, descubren que una pelota rueda, que un sonajero suena cuando lo agitas y que la silicona se siente distinta a la madera. Los juguetes sensoriales aprovechan esto de forma consciente. Están diseñados para ofrecer estímulos sensoriales que el niño puede explorar por sí mismo.

Piensa en juguetes con distintas texturas, materiales que hacen ruido al moverlos, contrastes de color claros o formas que invitan a apilar, apretar y llevarse a la boca. Algunos ejemplos conocidos son:

  • pelotas sensoriales blandas y pelotas con relieves o estrías
  • sonajeros e instrumentos musicales sencillos
  • mordedores y juguetes para agarrar de silicona o madera
  • puzles de texturas y libros de tela para tocar
  • arena de juego, arena cinética y mesas de agua y arena
  • vasos apilables y bloques de distintos colores

¿En qué se diferencian de los juguetes normales?

En realidad, casi todos los juguetes son sensoriales en cierta medida. La diferencia está en la intención. Los juguetes sensoriales buscan que uno o varios sentidos trabajen de forma activa, mientras que muchos otros juguetes ofrecen sobre todo entretenimiento. Un peluche con distintas telas, una tela que cruje y un cascabel invita a tocar y escuchar. Un coche de juguete que se mueve solo y reproduce canciones hace que el niño, sobre todo, mire.

¿Por qué son importantes los juguetes sensoriales para el desarrollo?

El juego sensorial sienta una base amplia. No se trata de una sola habilidad, sino de una combinación de aprender a percibir, moverse, pensar y sentir.

Percepción sensorial

Tu hijo aprende a distinguir texturas, sonidos, colores y olores. Blando y duro, agudo y grave, claro y oscuro: al experimentar esas diferencias una y otra vez, los estímulos se vuelven más reconocibles y más fáciles de procesar.

Motricidad fina y gruesa

Agarrar, apretar, rodar, agitar y apilar fortalecen los músculos de las manos y los dedos y mejoran la coordinación ojo-mano. Las pelotas que se alejan rodando o los juguetes que están justo fuera de su alcance también fomentan movimientos más amplios, como estirarse, rodar y, más adelante, gatear. Los juguetes en los que se unen movimiento y sentidos se llaman también juguetes sensoriomotores.

Pensamiento y causa-efecto

Cuando tu hijo descubre que al agitar algo suena o que una pelota se aleja rodando si la empuja, aprende la relación causa-efecto. Reconocer patrones, comparar formas y resolver pequeños problemas son habilidades que se practican de forma natural durante el juego sensorial.

Lenguaje

El juego sensorial te da muchas ocasiones para nombrar lo que tu hijo experimenta: “¿Notas lo suave que es esto?”, “Esa pelota es roja”, “¿Oyes el cascabel?”. Así tu hijo asocia palabras con experiencias, lo que amplía su vocabulario.

Concentración

Un niño que se queda absorto llenando y vaciando un recipiente está practicando cómo mantener la atención. Los juguetes sensoriales tranquilos y sencillos suelen invitar a jugar más tiempo y con más concentración que los juguetes que emiten luz y sonido todo el rato.

Emociones y habilidades sociales

Algunas experiencias táctiles, como amasar, apretar o sostener un material suave, pueden ayudar a un niño a calmarse. Además, jugar juntos con arena, agua o pelotas ofrece momentos para practicar compartir, esperar su turno y comunicarse.

¿Qué sentidos estimulan los juguetes sensoriales?

Normalmente hablamos de los cinco sentidos conocidos. En los niños pequeños, el sentido del equilibrio y la conciencia corporal (saber dónde están tus brazos y piernas sin mirar) son igual de importantes.

Sentido Qué aprende tu hijo Ejemplos de juguetes
Vista colores, contrastes, formas y seguir el movimiento tarjetas de contraste, bloques de colores, móvil, libros con imágenes claras
Oído reconocer sonidos, ritmo, escuchar sonajeros, tambor, xilófono, tela que cruje
Tacto texturas, temperatura, duro y blando pelotas sensoriales, mordedores, libros de tela para tocar, arena de juego
Gusto y olfato explorar con la boca de forma segura, distinguir olores mordedores, materiales naturales como la madera
Equilibrio y conciencia corporal equilibrio, dosificar la fuerza, coordinación columpiarse, rodar sobre una colchoneta, empujar y tirar, mantener el equilibrio

Vista

Los recién nacidos todavía ven borroso y reaccionan sobre todo a los contrastes fuertes. Poco a poco empiezan a distinguir colores y a seguir objetos en movimiento. Los juguetes con colores claros, contrastes y formas sencillas ayudan a practicar esa percepción visual.

Oído

El sonido atrae la atención e invita a escuchar. Los sonajeros, los instrumentos sencillos y los materiales que crujen o hacen ruido permiten a tu hijo descubrir que él mismo puede producir sonidos. Así practica la escucha, el sentido del ritmo y la concentración.

Tacto

Para los bebés y los niños pequeños, el tacto es quizá el canal de aprendizaje más importante. Peluches suaves, estrías, relieves, liso y rugoso: cada superficie aporta información. Al tocar, tu hijo también desarrolla la motricidad fina.

Gusto y olfato

Los bebés se lo llevan todo a la boca. No es una mala costumbre, sino una forma de explorar. Los mordedores y los juguetes para agarrar con distintas texturas lo hacen posible de forma segura y también pueden resultar agradables cuando salen los dientes. El olfato tiene un papel menor en los juguetes, pero los materiales naturales como la madera tienen un olor propio que los niños perciben. Aquí la seguridad siempre es lo primero: los juguetes para la boca deben estar pensados para ello.

Equilibrio y conciencia corporal

Columpiarse, rodar, trepar, empujar y tirar estimulan el órgano del equilibrio y la percepción del propio cuerpo. Este es sobre todo el terreno de los juguetes de movimiento y enlaza con el juego sensoriomotor.

¿Qué tipos de juguetes sensoriales existen?

Puedes clasificar los juguetes sensoriales según el sentido que estimulan principalmente. En la práctica, un buen juguete suele combinar varios estímulos.

Juguetes sensoriales visuales
– Juguetes con colores vivos y contrastes claros, como bloques de colores y libros con ilustraciones llamativas. Favorecen el reconocimiento de colores y aprender a seguir con la mirada.
– Juguetes con luz, como una lamparita de noche suave. Úsalos con moderación: demasiados efectos de luz también pueden inquietar a un niño.

Juguetes sensoriales auditivos
– Sonajeros, tambores y otros instrumentos sencillos con los que tu hijo produce sonidos él mismo.
– Materiales que suenan al tocarlos, como la tela que cruje dentro de un peluche o un libro de tela.

Juguetes sensoriales táctiles
– Texturas suaves, como peluches y felpa, que pueden dar una sensación de seguridad y consuelo.
– Estructuras y relieves, como pelotas con estrías, pelotas con pinchitos blandos y libros de texturas, que estimulan el tacto.
– Materiales moldeables como la arena de juego y la arena cinética para niños algo mayores.

Juguetes sensoriales para la boca
– Mordedores y juguetes para agarrar con distintas superficies, que estimulan tanto el tacto como la motricidad oral.

¿Qué juguetes sensoriales son adecuados para cada edad?

Hay juguetes sensoriales para casi todas las edades. Fíjate siempre en la edad indicada en el juguete y en lo que tu hijo ya sabe hacer. Las edades que aparecen a continuación son orientaciones amplias; cada niño se desarrolla a su propio ritmo.

Edad Qué está pasando Juguetes sensoriales adecuados
0–6 meses mirar, seguir, primeros intentos de agarrar, todo a la boca tarjetas de contraste, sonajero ligero, mordedor, gimnasio para bebé
6–12 meses agarrar y soltar, pasar de una mano a otra, sentarse, gatear pelotas sensoriales, vasos apilables, juguetes para agarrar con texturas, juguetes de baño
1–2 años apilar, meter y sacar, caminar, imitar bloques apilables, clasificador de formas, instrumentos sencillos, puzles de piezas grandes
2–4 años juego simbólico, movimientos de manos más finos, jugar con otros arena de juego, juego con agua y arena, puzles de texturas, material para modelar, juego de roles

¿Quieres saber más sobre los primeros meses de vida? Lee entonces nuestro artículo sobre juguetes sensoriales para bebés de 0 a 12 meses.

¿Son adecuados los juguetes sensoriales para niños con autismo o TDAH?

Los juguetes sensoriales pueden ser valiosos para niños que procesan los estímulos de otra manera, por ejemplo niños con autismo, TDAH o un retraso en el desarrollo. Algunos niños buscan precisamente estímulos adicionales, como apretar, moverse o masticar. Otros se sobreestimulan con facilidad y se benefician de juguetes tranquilos que les ayudan a calmarse.

Es importante saberlo: los juguetes no tratan ni curan nada. Sí pueden ayudar a ofrecer al niño una forma agradable de gestionar los estímulos. El juguete adecuado varía mucho de un niño a otro. Si tienes dudas sobre cómo procesa tu hijo los estímulos, coméntalo con tu pediatra, la enfermera de pediatría o un terapeuta ocupacional infantil. Encontrarás más información en nuestro artículo sobre juguetes para niños con autismo.

¿Cómo elegir buenos juguetes sensoriales?

  • Elige según la edad y el nivel de desarrollo. El juguete debe suponer un pequeño reto, pero sin frustrar.
  • Procura variedad de estímulos. Combina tocar, oír y mirar para que tu hijo viva experiencias distintas.
  • Elige lo tranquilo en lugar de lo ruidoso. Un juguete sencillo que tu hijo pone en marcha él mismo deja más espacio para descubrir que uno que emite luz y sonido sin parar.
  • Calidad antes que cantidad. Unos pocos juguetes bien hechos duran más y a menudo ofrecen más posibilidades de juego que un baúl lleno de juguetes.
  • Fíjate en el material y la limpieza. Los juguetes que van a la boca deben poder limpiarse con facilidad.
  • Observa a tu hijo. ¿Con qué se entretiene mucho rato? ¿Qué le desconcierta? Tu hijo te muestra por sí mismo lo que funciona.

¿En qué fijarte en cuanto a la seguridad?

  • Elige juguetes con una indicación de edad clara y el marcado CE. Los juguetes que se venden en Europa deben cumplir los requisitos europeos de seguridad de los juguetes (las normas EN 71).
  • Evita las piezas pequeñas en menores de 3 años por el riesgo de asfixia.
  • Revisa los juguetes con regularidad por si tienen grietas, piezas sueltas o desgaste.
  • Quédate cerca durante el juego con agua, arena y materiales pequeños.
  • Guarda los juguetes de los niños mayores fuera del alcance de los bebés.

Cómo aprovechar bien los juguetes sensoriales

  • Jugad juntos. Tu atención y las palabras que pones a lo que tu hijo siente y oye hacen que el juego sensorial sea más rico.
  • Ofrece pocas cosas a la vez. Dos o tres juguetes son suficientes. Ve rotándolos con regularidad para que sigan resultando interesantes.
  • Aprovecha los momentos cotidianos. La hora del baño, las comidas y el juego al aire libre están llenos de experiencias sensoriales.
  • Atiende a las señales de exceso de estímulos. Apartar la mirada, llorar, frotarse los ojos o ponerse inquieto pueden indicar que tu hijo ya ha tenido suficiente. Lee más sobre esto en ¿puede un niño sobreestimularse con los juguetes?
  • Deja espacio para el juego libre. No hace falta que dirijas todo el tiempo. Deja también que tu hijo descubra por sí mismo qué hacer con el juguete.

Juguetes de este artículo

  • juguetes sensoriales de silicona para bebés
  • bloques apilables
  • clasificador de formas de madera

Preguntas frecuentes

¿Qué son los juguetes sensoriales?

Los juguetes sensoriales son juguetes que estimulan de forma consciente los sentidos de un niño, como el tacto, el oído, la vista y el gusto. Piensa en pelotas sensoriales, sonajeros, mordedores y arena de juego. Al jugar con ellos, el niño aprende a reconocer estímulos y practica la motricidad y las habilidades de pensamiento.

¿A partir de qué edad son adecuados los juguetes sensoriales?

Hay juguetes sensoriales desde el nacimiento, por ejemplo tarjetas de contraste y sonajeros ligeros. Para niños pequeños y de infantil hay arena de juego, puzles de texturas e instrumentos. Fíjate siempre en la edad indicada en el juguete.

¿Cuál es la diferencia entre un juguete sensorial y uno normal?

Los juguetes sensoriales buscan que uno o varios sentidos trabajen de forma activa. Muchos otros juguetes están pensados sobre todo para entretener, y el niño mira más de lo que explora por sí mismo. En la práctica, la frontera no es nítida: también unos bloques o unas pelotas normales pueden invitar al juego sensorial.

¿Ayudan los juguetes sensoriales con el autismo o el TDAH?

Los juguetes sensoriales pueden ayudar a los niños que procesan los estímulos de otra manera a calmarse o, al contrario, a recibir los estímulos que buscan. No son un tratamiento. Comenta las dudas sobre el procesamiento sensorial con tu pediatra, la enfermera de pediatría o un terapeuta ocupacional.

¿Pueden los juguetes sensoriales dar demasiados estímulos?

Sí. Sobre todo los juguetes con mucha luz y sonido pueden sobreestimular a un niño. Mejor elige juguetes tranquilos, no ofrezcas demasiados a la vez y presta atención a señales como apartar la mirada, llorar o un comportamiento inquieto.